
Y no es para
menos. Internet es la prueba, un lugar que no para de crecer sin
final donde un límite se hace inviable (aunque todo es posible). El
principal problema es que todos sus interlocutores hablan a la vez,
con el caos de letras que suponga eso. Aun rompiendo la barrera del
idioma, seguimos sin entendernos, todos somos locos que hablan sin
cesar a su manera. Exigimos, queremos compartir nuestra opinión,
pero sobretodo, queremos que nos escuchen. Pero una cosa es oír y
otra escuchar, cosa que por muy pocas barreras no se puede evitar.
Son aspectos que nacen de uno, del verdadero interior.
El juego es
más emocionante si se complica,...