miércoles, 4 de septiembre de 2013

Verdades no tan Universales sobre la Música



– En general, la música suena más de fondo que en primera plana.

– Cuanto más se escucha una misma canción, más cambian sus matices hasta el punto de parecer otra. Si llega a cansar, hemos mejorado o descubierto la cáscara vacía que siempre estuvo. Si es buena, se convertirá en otra mejor.

– Mejorar el oído no es difícil, sólo se requiere tiempo y ganas de escuchar, apenas se aplica la paciencia. Recordemos lo tópico de que no es lo mismo oír que escuchar.

– De niño se aprecian más los sonidos y matices pero menos los gustos, de adulto se aprecian y valoran más los gustos y se aprecia menos el sonido.

– Si años después se sigue escuchando lo mismo es que, o bien se ha encontrado la música perfecta, o siempre ha sido una fachada.

– No es raro que uno crea que realmente le gusta la música cuando en realidad no es así. Lo que parece normal y básico se asimila por inercia.

– No nos engañemos, en realidad no nos gustan las canciones, si no mas bien los estribillos.

– También se cree que las estrofas y puentes de un tema no son importantes o, básicamente, no se valoran. Son esa impaciencia hasta llegar al estribillo que, al fin y al cabo, no sería nada sin eso.

– Por lo tanto, un buen tema debería destacar en todas sus partes. No sería la primera vez que el puente o estrofa es mejor que el estribillo.

– No es que aquel sea un sabelotodo, entiende de música porque simplemente le gusta. A nadie le falla la memoria cuando se trata de gustos.

– Que adores un tema específico no significa que seas fan del artista.

– Que conozcas un par de temas de un artista no significa que sepas de sobra cómo suena.

– Toda música evoluciona: siempre. Hasta la de un mismo autor/es.

– Se compran en gran parte los discos por sólo una canción en cuestión.

– Se valora un disco al completo a partir de sólo un par de temas.

– Es imposible apreciar y valorar un disco a la primera escucha.

– Si tiene más de 10 años, se cree que ya no merece la pena... menos mal que todo artista actual suena en parte como aquello.

– Es que no hay tiempo para escuchar tanta música, pero sí para lo de siempre.

– Realmente no hay tiempo para escuchar todo lo que nos puede llegar a gustar...

– Hoy lo odias; mañana lo adoras. No sería la primera vez que pasa.

– Que sea genial un instrumento de la canción no significa que tenga que ser buena.

– Siempre destacan la voz y guitarra; con ello ya está casi todo el trabajo hecho a la hora de un éxito.

– Una pena que se empiece a valorar al bajo eléctrico por juegos de consola, y todo porque se descubre que no es tan fácil (cuando se quiere) y no por lo principal que supone una base rítmica.

– De los graves del piano nadie dice nada. Seguro que ni se relaciona con los instrumentos graves como el anterior citado.

– Todo el mundo cree que puede tocar la batería. O más bien todo el mundo cree que puede tocar un instrumento con facilidad y rapidez.

– Cuando se va a ver a un grupo en directo, o ensayando, siempre gusta, es lo que tiene la música en vivo y, sobretodo, lo social.

– El condicionamiento social. Con esto se dice y resume todo.

– Qué cambio las películas sin música.

– Qué cambio un paisaje con música.

– Un gran tema se puede arruinar por un mal momento en la vida y un mal tema puede ser favorito gracias a un momento especial de nuestra vida.

– Que una canción de un artista o un género no nos guste, no significa que lo demás de eso mismo vaya a ser igual. Siempre hay alternativas y variedad incluso dentro del mismo punto.

– Con tanto donde elegir, qué tontería quedarse en una pequeña zona.

– Irónico que hayan estilos con estética y moda cuando en teoría la música es un tanto abstracta.

– Con que produzca una emoción es suficiente; lo demás son todo etiquetas o auto-convencerse.

– La mejor música activa la imaginación. Puede ser de cualquier clase, sin excepción.

– Se facilita la tarea de encontrar los mejores temas gracias a su clímax. El arte de precisar el equilibrio en un momento clave.

– Que de igual forma lo anterior puede hacer vulgar a un tema. La radio comercial es testigo de ello.

– Que sea lo más escuchado en radio y locales no significa nada. Pero a veces también puede llevar razón.

– La música es poderosa y produce cambios con facilidad en el cuerpo y la mente (y en el alma para quien crea).

– Es por esto que es muy lógico que se use en propaganda/publicidad y manipulación.

– Cuando todos bailamos es por la música y el cortejo. Seguro que son sinónimos y por eso la música está tan arraigada al ser humano.

– Quizás por eso es imposible que a alguien no le guste la música. Si realmente lo hay, puede que se auto-engañe (o incluso sea misántropo extremo).

– Sin embargo, por otro lado se ha hablado de gente que cree que le gusta la música. Sutil diferencia.

– En general todo acaba cansando salvo las canciones favoritas. ¿Por qué?

– Hasta las plantas, que no tienen oídos, aprecian la música.

– La música son ondas, no es inviable que a la hora de escucharla lo que menos tenga que ver sean los propio oídos.

– Suelen acudir más personas a los conciertos que a las manifestaciones. Habrá que tomar nota.

– Hay más mártires y héroes en la música que en cualquier otro campo.

– Lo de que la música que escuchamos nos define y habla de nosotros sin palabras es más cierto de lo que parece.

– La música no debería entender de edades en ningún sentido, algo se debe de estar haciendo mal.

– Componer una canción es más fácil de lo que parece, y más con los medios, sistemas y posibilidades de hoy día.

– Por no mencionar los clásicos cuatro acordes.

– Quien no sabe de los dos puntos anteriores, enseguida puede sobrevalorar sin quererlo.

– Una letra es una paradoja en la música; sin embargo funciona.

– La música es lógica y emoción por igual. Imposibles unidos.

– Lucirse en la música no significa nada malo, el problema es cuando se llega más al nivel de atleta que de de artista.

– De igual forma eso de que con poco se dice mucho no siempre tiene que ser cierto, tiene las mismas posibilidades de llegar a ser igual de aburrido que lo anterior citado. Por lo que...

– ...todo extremo es malo.

– Hay música que puede abrir la mente y enseñarnos al mismo nivel que un libro.

– A la larga la mejor música es la que se queda para no ser olvidada hasta el final. De alguna forma es un proceso natural.

– La música acompaña de forma que no te sientes solo y armoniza o ayuda en cualquier situación, ya sea desde cocinar, viajar o incluso hacer el amor.

– Incluso parece mejorar la memoria, imaginación, coordinación, buen humor... los médicos deberían aconsejarla más a menudo.

– Con la música podemos contentarnos con poco, pero a la vez nunca es suficiente. De manera visible se puede demostrar con nuestras colecciones de música tanto físicas como digitales.

– Los días que notamos que falta algo, la música los puede llenar por muy hondo que sea el hueco.

– El mundo de la música es infinito, se puede estar toda la vida estudiándolo y seguir descubriendo o re-descubriendo aspectos. Una pena que la opinión y el aprendizaje en general se llegue a limitar tanto.

– Al igual que el fuego, la música siempre ha estado y de alguna manera supuso un avance para el ser humano ya fuese social o similar. Incluso puede que se “descubriera” incluso antes que el propio fuego.


– Aunque la música no sea necesaria para poder vivir, es indispensable.

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