martes, 5 de marzo de 2013

Mejorar la creatividad y al autor




Últimamente la inspiración me ha vuelto de su letargo de invierno conforme ya comienza a oler el aroma de primavera (esto es metafórico, en la realidad...).
La dichosa poco ha invernado y me ha traído una montaña de papeles para revisar como su editor. Como palos a gusto no duelen, quiero compartir uno de sus textos arrugados para poder tratarlo y debatir; y de paso, pues eso, mejoramos.



– ¿Cómo ser mejor autor?:

Si te lo has planteado así alguna vez, tal cual, es buena señal. Eso implica que tienes ganas, eso siempre ayuda a mejorar. Implica que ves barreras por traspasar; o mejor, que no las ves. Si también te haces preguntas constantemente, eso es tremendamente bueno.
A partir de unas sencillas interrogaciones surgen los objetivos y los sueños o ideales cumplidos, siempre merece la pena intentarlo.


Lo primero de todo, hay que fijarse unos objetivos, para ello están los ídolos, influencias y autores favoritos, los cuales queremos imitar (o mejor, superar). Pero, ojo, no hay que dejarse influir 100% por esto, pues hasta ellos se equivocan, y de paso que no entorpezca con el paso de perseguir un estilo propio; la mejor aventura de todas.

Cuanto más histórico sea el autor, mayor será el reto, pero más ayudará a mejorar. En mi caso por ejemplo tengo a gente como Alan Moore u Osamu Tezuka. El primero reconvirtió el concepto de cómic moderno, pero no aspiro a tanto, si no más bien a su demencia por guiones elaborados hasta el último detalle (el guión de Big Numbers habla bien de ello), a su plasmar constante de datos sin que apenas nos percatemos, siendo más visible a cada re-lectura. Este objetivo ya es más posible, así que me lo planteo y ya puedo mejorar como guionista gracias a que me he preparado un camino a seguir; pero del que insisto que no es necesario imitar.
Tezuka dibujó más 100.000 páginas en toda su vida. Obviamente, no voy a plantearme hacer lo mismo, pero sí cogerlo como ejemplo para que no de la perrería de trabajar, para recordar lo que llegó a hacer este hombrecillo y motivarme a crear un poco más, y un poco más... Se puede llegar al punto de ver la imagen de Tezuka en lo alto señalándonos y riéndose por el poco empeño que le ponemos a nuestra creaciones: eso significa que vamos bien. Bromas aparte, el escogerlo como ejemplo hace ver todo el trabajo realizado durante años como algo ínfimo que aún necesita crecer y demostrar más de lo que es capaz. Con el tiempo, seguiremos sin igualar a ese maldito japonés, pero ya tendremos una pequeña montaña de la que sentirnos muy orgullosos.



– Todos tenemos el mismo nivel, sin excepción:

Hay una excusa muy usada a la hora de referirnos a los “genios”, y esa es que ellos nacieron con talento... posiblemente, pero eso no quita que tu puedas igualarlos. Nadie nace sabiendo, así que por esa regla de tres todo depende del empeño y amor que le pongamos a lo que hacemos. Si pones excusas constantemente a la hora de mejorar en una tarea, lo siento amigo/a, pero a ti realmente no te gusta eso.

Me gusta comparar los talentos como círculos, cada uno de un tamaño y color. El color es lo que define el estilo y expresión (y hay millones de colores, que se lo digan a la luz), así que, al igual que cada uno tiene un ADN y huella dactilar, cada uno tiene su estilo personal en la creatividad. Se puede parecer al estilo de otro, pero conforme más se trabaje y esfuerce, poco a poco terminará siendo algo bastante identificable.
El círculo es la forma, y gracias a la evolución esto puede crecer con paciencia y dedicación. Los genios como Davinci probablemente nacieron siendo un círculo enorme, pero hasta él tuvo que trabajar para definir esa forma por completo. Volviendo al tema de nuestras influencias, estos son círculos más grandes que nosotros, claro, pero podemos seguir su método y comenzar a crecer hasta ser iguales.
Para aclararnos, ponemos en fila tres círculos de tres tamaños, de tres diferentes talentos. Al más grande ya le da igual crecer más o no tiene prisa (muy mal por su parte), mientras que el mediano y el pequeño no paran de revolverse con tal de pegar el estirón. Cada uno nace con una dosis de X talento, y siempre que se haga una comparación como ésta se aplican X-x y similar. El círculo pequeño está a X-2, pero sabe que poniendo ganas eso se convertirá en X-1 y con el tiempo en X, con lo que ya podrá vacilar al círculo grande. Mira tú por donde, el pequeño pero matón ahora es un circulaco X+1, y se mea encima (pero con cariño) de los que ha superado en tamaño.
Llega el genio, un círculo tiránico que pisa a los tres sin apenas darse cuenta. Pero comete el error de no ser invisible, así que el círculo que era el pequeño se esconde detrás de un matorral y... observa, se queda aprendiendo. Sabe que quizás no tiene vida suficiente para llegar a ese mismo tamaño de genio, pero del intento crecerá hasta tal altura respetable que podrá dar un empujón al genio y darle un sorpresa mientras cae rodando colina abajo. Es por ello que nunca es tarde, y que cuanto antes nos pongamos a ello, mejor. Nunca se sabe que obra del final de nuestras vidas puede nacer o no por culpa de lo tarde que nos hayamos puesto con todo esto.



– Mar de tópicos:

Esto te parecerá un libro de auto-ayuda de esos, pero es lo que hay, por que todos los dichos, frases hechas y consejos repetitivos... son verdad, y cuanto más te los creas, mejor. Llámalo sugestión o camino ya transitado por otros, pero si te lo tomas con buen humor y positivismo, puedes tumbar el muro metafórico que haga falta.
“La paciencia es la madre de la ciencia”, “Todo es posible/Nada es imposible”, “Cada día un poco hace mucho”, “Esfuérzate, esfuérzate, esfuérzateee...”
Créetelos, todos ellos, sé positivo, sabes de sobra que puedes con todo, que si te lo propones ahí irás directo, que nada se consigue de la noche a la mañana, perseverancia... en mayúsculas, PERSEVERANCIA. Hace más el que quiere que el que puede, así que dale una lección a ese maldito vago que lo tiene todo a mano y que no aprovecha su suerte. Porque, como me gusta recordar, la suerte la encuentra uno, la forja uno a base de mover hilos y acciones; acción consecuencia. Más claro, agua.
Mira si no al Jesucristo ese, el tío incluso el día que se murió era positivo perdío, llevaba una cruz, un “+” bien hermoso más grande que él mismo, ¡ese es el espíritu!
Pero en serio, sigue intentándolo y alégrate de encontrar problemas y cometer errores: eso supone que vas a mejorar. Como dijo alguien una vez “Si volviese a nacer, pediría cometer de nuevo todos los mismos errores”. Pues eso.

Ya que estoy, un tópico que sí que quiero tumbar es ese de "Todo está inventado". ¿Qué me estás contando? Si esto fuera así, pues no se innovaría cada año, estaríamos en otra Edad Oscura de estancamiento artístico y tecnológico.
Yendo a algo más básico, ¿cómo si no un solo estilo de música, uno solo, abarca tanto músico y por lo tanto tantas canciones? Si nos ponemos así, entonces Edison o Tesla se lo habrían dejado una vez consiguieron su primera gran patente. Total, ¿para qué seguir...?
La imaginación es infinita, infravalorada, o subestimarla, es un error bastante grave. E insisto, no hay que pensar que cada uno tiene una imaginación fijada, pues si se usa a menudo no para de crecer y de interconectarse conforme más la aprovechamos.



– Océano de preguntas:

Como acabo de decir, encontrar problema es grandioso, pues ayuda a mejorar nuestra mente a resolver lo que haga falta y más. Todo gran autor se ha preguntado infinitamente, sin excepción, pues de este modo han conseguido sus estilos propios o proezas. Una pregunta conlleva a un reto o a una nueva visión de las cosas. Si aún encima consigues resolverlo, un mérito más para la lista que te definirá como artista.
No temas ser rebuscado con las preguntas, pues de este modo se va más allá de lo que ya se conoce; o mejor dicho, de lo que ya conoces. Los límites los ponemos nosotros, y una manera de romperlos es con preguntas: “¿Cómo puedo mejorar?”, es la más básica, “¿Cómo puedo ganar dinero con lo que me gusta?”, es otra frecuente, “¿Dónde está mi límite?”, esta es fácil de responder: no hay límites, los fijas tú. Con tanto conocimiento existente y que habrá, ¿cómo va a haber un límite? no hay tiempo para todo ello, así que, siento decirlo, todos moriremos sin saberlo todo, pero al menos ya tenemos la certeza de que siempre se mejora y se mejorará.

Por otro lado olvídate de cuestiones tales como “¡Quiero dinero/novio/a a la de ya!”, pues esto no viene solo y se necesita también de esfuerzo o mínimo de algún mérito para conseguirlo. Preocúpate primero en ser mejor y estar orgulloso de lo que haces antes de desesperarte por lo que ya vendrá. Céntrate en lo que digo, pregúntate, analízate a ti mismo y a tu estilo artístico y llénalo de preguntas: “¿Qué combinación de colores vendría mejor aquí?”, “¿Cual es el verdadero propósito de mi protagonista?”, “¿Cómo serían los buenos haciendo de malos y viceversa?”, “¿Qué haría Hergé o Goscinny en mi situación?”, “¿Cómo puedo hacer que mi estilo no parezca tanto al de Toriyama?”, “¿Cómo puedo aumentar mis lectores?”, “¿Realmente me gusta esta clase de cómic o historia? ¿Qué tal si pruebo otro género...?”. Desemboca y avanza hasta el talento que hay en ti.



– Aprendiz de todo, maestro de nada:

Siempre me ha dado rabia este dicho, lo veo limitante, una de las mayores excusas que se han parido. ¿Qué problema hay con saber de todo aunque no sea profundamente? Saber nunca está de más y si es de todo tema posible es algo gratificante. Aún encima ayuda en otros campos que menos esperamos.
Así que animo a leer de todo, a informarse de tooodo, sin excepción, sin limites. No es inviable por ejemplo levantarse temprano e irte a los blogs de Weblogs (donde están Hipersónica, Blog de Cine, Vida Extra...) y visitar cada condenado blog afiliado (suelen ser de los mejores en lo suyo), así te pondrás al día de temas que ni sabias, o mejor, que ni imaginabas de su concepto siquiera. Otro método es estar horas con lo de “página aleatoria” de la Wikipedia, pues esta sabe de todo, hasta de temas que ni aparecen en enciclopedias comunes. Cuando en un registro a algún foro o página te pregunten “Intereses” le indicas, TODO, y a empaparse de información.
A lo mejor os parece un poco radical éste método, pero de esta forma podemos descubrir nuevos campos que nos interesen o donde somos también buenos; o confirmar definitivamente que no nos gusta realmente, pues para odiar algo hay que conocerlo, y si es en profundidad, mejor (ya sabéis, conoce a tu enemigo...).

A la hora del arte, sugiero que uno debe abrirse a todo artista posible, porque hasta esos minimalistas saca-cuartos del arte moderno tienen algo que decir. Por otro lado, intenta descubrir por que un autor específico es tan conocido, el porqué se le ha endiosado de esa forma, porque aunque sigas sin estar de acuerdo, puedes aprender claves para el éxito de tu obra, nuevos métodos que te ayuden surgidos incluso de lo que no te gusta.



– Extrapolar:

De mis favoritos, esto va ligado de alguna forma a lo anterior, pues de algún modo también se necesita de un conocimiento general. Éste método ayuda a expandir horizontes y mejorar nuestra creatividad actual, y con algo tan sencillo como mezclar artes. Como ejemplo, por mi parte me encanta escribir textos a partir de canciones, intentar expresar y plasmar lo que está intentando decir la melodía.
Esto apenas tiene límites, pudiendo componer alguna canción para uno de nuestros cómics favoritos, dibujar algo inspirado por una pintura histórica, dedicar un baile a una escultura... (que de hecho, bailar es esto mismo en relación a la música, algo inspirado a partir de lo abstracto). Si lo pensáis, incluso escribir reseñas de pelis o libros es en cierto modo, o al menos tiene un toque, de esto de extrapolar.

Encerrarse a un arte puede ser un error que nos limite. No quiere decir que en ese otro arte debamos también volcar todas nuestras energías, si no aprender de ello para ampliar nuestros horizontes y notar como mejoramos incluso en campos que no tienen nada que ver. La magia de la creatividad.
Ya que lo he nombrado antes, decir que Davinci quería unificarlo todo, buscar algo que expresara en un único sentido toda expresión y creatividad posible. Quizás era un objetivo demasiado ambicioso incluso para él, pero al menos lo intentó, y mira la de obras bien majas que se quedaron...
También está bien escoger consejos y métodos de celebridades fuera de nuestro campo de trabajo, porque al igual que los empresarios usan "El Arte de la Guerra" de Sun Tzu para la economía, nosotros podemos hacer lo propio con quien queramos. Si les funcionó, ¿por qué no va a hacerlo también en lo nuestro? Solo hay que saber enfocarlo y adaptarlo.
Sin irnos lejos, Albert Einstein era grande en la ciencia, pero eso no quiere decir que su filosofía no se aplique al arte, pues él decía que lo más poderoso que existía era la imaginación, que si tenías de eso, eras capaz de todo.




Estos han sido mis consejos y puntos de vista, espero que os hayan servido de ayuda o que al menos os hayan hecho pensar, que eso siempre es bueno. Antes de marchar, os dejaré con una frase que se me ocurrió mientras escribía:

Primero, consigue un reto: el resto es historia.


Y eso es, espero que esto sea el principio de un camino de aprendizaje que no debe acabar. ¡Un saludo!

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