Hace tiempo
que no escribo un artículo de crítica, pero me he visto forzado a
partir de una conversación de Facebook que leí donde dos personas
discutían sobre un videojuego. El debate era tomado muy en serio, de
un modo como nadie sería capaz de hacerlo sobre política en la
televisión.
No es raro
encontrar muros de textos en blogs y foros que defienden una película
o los propios gustos como si la vida dependiera de ello, con veces de
tal nivel de énfasis que asusta.
Me ha
parecido exagerado el asunto porque, al destriparse la naturaleza de
la conversación, se comprueba lo banal y estúpido que es gastar
tantas energías y tiempo sobre...