jueves, 9 de febrero de 2012

No sólo de música vive el hombre: Cómo crear un Universo a partir de una naranja

 

Tal cual. Y es que a partir de darle al coco y leer sobre ciencia en general en un libro hubo una idea que seguía sin cuadrarme. Que me perdone el planeta entero por lo que voy a decir, pero aún siendo admirador de Einstein creo que la teoría suya de como funciona la gravedad, esa relatividad, me sigue fallando en algo...


He de reconocer que la primera vez que escuché esta teoría me fascinó, como decían en ese mismo documental "era tan increíble y razonable que tenía que ser verdad a la fuerza" y así lo sentí yo, viendo en cada mantel de mi casa como una curvatura movía otro objeto en esa metáfora de espacio-tiempo. Hasta que pasó un poco el tiempo y una pequeña duda que no terminaba de convencerme se había agrandado de tal manera que me hizo formular hipótesis de átomos y cosmos hasta llegar a dudar del todo de ese concepto que tenemos por "Gravedad".

Supuestamente la gravedad es un objeto de mayor densidad que atrae a otro (demasiado resumido, lo sé) hacia una órbita alrededor de su cuerpo. La teoría indica que el espacio-tiempo se deforma haciendo que el cuerpo menos denso vaya al centro del más denso, una atracción. Bien, ¿y si esa gravedad es algo más básico y lógico? ¿Y si la gravedad en realidad es inercia, pura y dura inercia? La gravedad puede ser energía que aún se mantiene viva. Si lo pensamos, un objeto lanzado por tremenda fuerza crea una inercia que mantiene pegado a su superficie otro objeto más pequeño aunque sea por unos segundos o décimas.
Me surge la idea de pensar a lo grande, a lo casi imposible, que si la inercia es lo suficientemente poderosa, hará que los átomos de la materia más pequeña sigan por inercia la de la más grande por pura energía desprendida, ya que los átomos están conectados, al fin y al cabo.

El vacío, esa supuesta “materia/energía oscura” es solo la ausencia de átomos, lo único realmente cierto en el Universo, el único elemento que forma el supuesto infinito. Dentro de planetas hay 100% de átomos, ya sea por gases o similares. En la Tierra es así gracias al aire y derivados, por lo que los átomos terrestres están conectados siempre, de una punta a otra, sin límite hasta llegar casi fuera del planeta, a los límites del cielo.
Por lo tanto, si hay ausencia de átomos, no hay espacio-tiempo que deformar... Einstein tuvo una imaginación definitiva pensando esta teoría, pero demasiado avanzada para lo que puede ser la lógica más pura y básica.



Si te preguntas sobre la naranja del título, a ello voy, y es que amigos se puede crear un Universo de lo que haga falta, con la única condición de que tenga átomos. Fácil ¿no? Y es a partir de esta teoría, “The Big Turning” como me gusta apodarlo (por “giro” y por “cambio”), es como explicaré la función de la gravedad.

Tenemos una naranja, la cual comienza a girar, a girar, girar... tanto, que alcanza una velocidad imposible de imaginar. Este giro podría ser algo similar a una transformación de un estado a otro, como cuando calientas en extremo un gas y se convierte en plasma (que de hecho en esta esfera se va a formar mucho de esto, el cosmos en su mayor parte está compuesto de plasma), pero generándose un tipo de giro que aún no conocemos por la cantidad de energía que se requiere.
Llega tal punto que se ha generado tanta energía en sus átomos que estos comienzan a trasformarse, o quizás no, pero lo que sí es cierto es que comienza a soltar trozos y trozos de su materia a distancias titánicas, básicamente un desprendimiento cósmico. Esta inercia en espiral comienza a hacer chocar y a fusionarse trozos lanzados a velocidades inimaginables para después volver a romperse y volver a encontrarse con otros trozos. Ahora son parte de una nueva forma de energía pura, pero por poco tiempo, pero algo se le queda de ese choque en sus incontable átomos de estructura. Como curiosidad, los trozos que chocan forman un movimiento giratorio, alargándose para recordar a una espiral, gracias a como fueron lanzados.
Esta operación se produce infinidad de veces, tanto cerca como lejos, depende de la pura aleatoriedad que la naranja girando a lo exagerado a producido en su desprendimiento.
Al ser una naranja, y mientras lo realicemos en campo abierto sin obstáculos, las distancias “solo serán” unos cientos de kilómetros. Ahora esperemos, pues este proceso tardará lo suyo, o no, ya que la naranja es de muy pequeño tamaño y seguro que termina rápido.

Toca un momento de recesión, percatándonos de la nueva forma de la naranja, brillante y muy similar a una estrella de mar con sus característicos extremos curvados formando espirales. Pero no sabemos cuantos extremos hay, incontables y hermosos de apreciar sin embargo, brillantes porque los átomos se han convertido en energía, en luz que ilumina esa oscuridad donde se halla. Otra forma que me surge es un único extremo que por dicha fuerza se formó y comenzó a expandirse hasta parecer un tentáculo en espiral que giraba en su centro y lanzaba restos y rastros de energía aleatoria. En común a ambas formas hay un detalle bastante curioso, su centro está vacío, el giro extremo ha logrado separar todo su centro que actuó como fuerza para la expulsión.
Elevémonos en esta abstracción y apreciemos mejor el resultado, aparte de observar la enorme longitud de este/os brazo/s que se han creado, que se alargan con esfuerzo hasta no poder más, vemos que hay trozos de materia brillante que han llegado realmente lejos, muy lejos, demasiado lejos. Son de todo tipo y tamaños, y parecen seguir girando a su vez desde su propio eje, atrayendo y chocando, separándose y chocando... así durante mucho tiempo, el suficiente para que se enfríe el asunto y el movimiento sea mucho más lento.

Ahora todo es igual pero más lento, sigue la cosa brillante pero solo un poco menos, vemos desde nuestra perspectiva aérea como esos rastros son ahora millones de formas que imitan a la forma primordial del centro, espirales que aún giran por esa inercia titánica que no sabe cuando parar. Han habido tantos colapsos que la mayoría de átomos son energía, estrellas como las llamamos por aquí. Fueron casualidades de átomos juntados a miles de trillones que ejercen su inercia sin límite sobre otros tantos átomos.
Imaginaos si la cosa ahora va tan lenta, que ha podido nacer hasta vida, átomos conscientes que han sabido juntarse y mutar sus elementos a partir de combinaciones infinitas hasta dar ese resultado. Pero lo que no sabe esa vida, o quizás nunca lo sabrá por que se extinguirá por lógica aplastante, que el Universo dejara de girar, poco a poco, primero por las zonas donde ejercieron menos fuerza (pero que aún así son exageradas para nuestra mente) y más tarde donde la energía se proyectó en más cantidad. Entonces, todo flotará a la deriva (de hecho, hoy en día, se han encontrado planetas gigantes a la deriva), sin más, encontrándose en la más pura casualidad con otros cuerpos donde se golpearan y fusionarán de nuevo con los átomos que una vez fueron uno pero ahora son tan diferentes.


Todo volverá al principio, los átomos tarde o temprano juntaran el Universo otra vez en un punto, pero me temo que el método es tan lento e impreciso que os aseguro que no habrá mente ni super-procesador suficiente para poner el número de tiempo que será eso. Tantos ceros que seguramente ni existan actualmente en la Tierra.
Entonces, como explicaré en otro artículo, los átomos no son tontos, piensan, y cuando sientan que son el suficiente número de nuevo, comenzarán de nuevo a girar, primero despacio, luego más rápido, rápido, rápido, se apoyaran unos a otros en esos millones de infinitos hasta generar de nuevo la energía que gira sobre sí misma. Me surge la idea de que primero será minúscula y el choque de otros minúsculos la comenzará a hacer girar, poco a poco llegarán más que aparte de hacerla más grande la golpearan para hacerla más rápida, poco a poco, muy poco a poco, empuje tras empuje...
Lo que no sabe esta inminente pelota que explota es que tiene un hermano, o quizás más de uno, que con el sistema del encuentro casual a formado otro Big Turning que va girando, donde será alcanzado por el que más rápido comience a desprender y a enviar a lo eterno parte de su materia energética, esa que es capaz de convertirse en cualquier cosa, absolutamente cualquiera.

1 comentarios:

Quiero aclarar que el punto de la gravedad "es un cuerpo que atrae a otro" está mal representado. Soy consciente de que en cuerpos siempre se atraen el uno al otro, sin importar el tamaño, pero quería referirme a que el de mayor densidad es el que manda y hace girar sobre su órbita al de menos. A densidad me refiero a tamaño, por si especificáis más.

No voy a modificar el texto, si no que mal por mi parte. Con orgullo sigue esto en pie.

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