
Internet es
el baile de máscaras absoluto, la fiesta siempre soñada del
adinerado sin miras. En la vida cotidiana, lejos de monitores
brillantes, portamos con orgullo o no (y consciente o
inconscientemente) máscaras, cada una especial para la ocasión o
persona. Llega el punto en que todo se mezcla, confundiéndonos a
veces de mascara con su consiguiente error o incluso al terrible
punto de ya no saber cual en nuestra verdadera cara. Muchos
desordenes psicológicos pueden ser por esto, o en gran parte,
comprendiendo así que la principal culpa siempre ha sido de
nosotros.
En Internet
es eso mismo, otro lugar donde enmascararnos pero con distintas
reglas....