
Se dice que El Guardián
entre el Centeno explora dos facetas completas de las personas. El
más conocido es su lado oscuro al servir de libro de cabecera para
gente extraviada, como el asesino de John Lennon. No ha sido el único
caso, y las personas que se quedan en la misantropía superficial de
la obra delatan un odio de origen diverso. Usan el libro para
auto-convencerse.
La otra faceta también
habla de personas extraviadas, aunque redimidas por su cuenta como
guardianes, todo lo contrario al odio aunque puedan estar disfrazados
de ello. El protagonista del libro decide esta opción a pesar de
mostrarse misántropo, asqueado y antipático....