miércoles, 2 de mayo de 2012

Los verdaderos muertos vivientes



Hay una especie entre todas las de la naturaleza que se muestra como tal, como indica el título. Están entre nosotros e incluso tú podrías ser uno de ellos.

Los muertos vivientes vagan, sencillamente, pero no de la manera literal de la frase, si no más bien en comportamientos y conclusiones. Su mente se muestra habladora, sencillamente, y no esperes mucho más, al menos en ese sentido, porque en lo demás son capaces de crear las más absolutas de las complicaciones. Como un tornado pasaran y dejaran todo destrozado a su paso, solo que en este caso es invisible y muchas veces ni lo ves venir.
Su comportamiento se muestra amistoso en un principio porque así lo han aprendido, y realmente lo son. Pero la cosa se pone curiosa cuando muestran uno de sus mayores poderes: viajar a realidades alternativas, donde son los únicos habitantes de esa Tierra, según en la teoría concluyente de hasta donde se ha podido investigar.
Como digo, su realidad es peculiar, es único y no encaja normalmente con la realidad que pisamos diariamente, ven cosas que no están ahí o deducen piezas de puzzle que poco encajan, lo peor es que se quedan con la primera pieza que idean y muevelos tú de ahí, ni con una grúa.
Te la lían, uno anda tan feliz en este mundo o preocupado por las responsabilidades que de repente llegan y muestran su otra cara, esa que jamás esperas porque ni ellos mismo la planean. En su realidad alternativa tú no tienes problemas por lo que tienen derecho a resolver la ecuación como les plazca, o así al menos se lo dices, pero no, tienen una carrera de matemáticas dimensional y las operaciones son como han llegado a deducir, lo primero que se les ocurrió y lo primero que hará surgir problemas sin sentido. Tú estás ahí porque formas parte de su teatro, donde el protagonista es su ombligo y tiene que besar su pelusilla, así lo indica el guión. Eso de que tienes asuntos más allá de las estrellas no es posible de ser concebido en su mente, o al menos sí pero es ignorado para que el show pueda continuar.

Sencillamente no hay química con estos personajes, nunca mejor dicho, son seres, literalmente, que han entendido mal la vida. No se les puede culpar cuando se diseccionan para buscar respuestas, se comprende entonces que ellos son así, sin más, no están programados ni tienen una mente con capacidad de crear. Bueno, quizás para el auto-engaño, en estos son pintores sin igual. Simplemente están viviendo, viven por vivir. Esta frase es más fuerte de lo que parece, es la mayor blasfemia concebible, tener un don para no aprovecharlo en absoluto, lo que da sentido a todo lo que existe e ignorarlo como el mayor de los maestros ignorantes.
Están ahí, como ya dije, vagando, realizando las necesidades básicas porque están escritas en la sangre, que si no... y lo peor es que actúan por inercia, simulando lo que ven en todas partes, creyéndose que tienen la misma capacidad al ver como actúan otros que si tienen esa capacidad. Está claro que realmente no tienen esa sección escrita dentro, así que provocan mal funcionamiento al cruzarse en nuestro camino mientras que en su realidad donde son el único ser pensante obran bien a la primera y sin errores, como siempre. En definitiva, que te la lían.

La sensación que sentimos hacia estos muertos es simpatía, como especifiqué, luego la cosa puede evolucionar por varias ramas como indiferencia, costumbre, preocupación, miedo leve, miedo ya algo más serio, preguntas, muchas más preguntas, incomprensión (a veces casi absoluta) o, para los más optimistas, gracia, pero pocas veces pasa esto y solo aquellas personas que se ríen hasta de los problemas más básicos pueden hacer surgir esta emoción. Todas estas fases ocurren en ordenes aleatorios cada vez, pero te aseguro que pasarás por todas ellas poco a poco hasta el estallido final, donde se resuelve el asunto con una baja importante, donde normalmente eres tú y tu cordura. El muerto viviente seguirá así después del Big Bang, muerto y viviendo para vagar una vez más a compartir la filosofía de las galaxias desconocidas.
Si me dejáis señalar un apunte aparte solo un momento, es curioso como evolucionan las emociones tanto propias como ajenas, de una a otra, de un pensamiento a otro. No puedo evitar pensar que hasta ese abstracto imita a los organismos y su evolución, cambiando y reproduciéndose magistralmente. Nuestra mente imita lo que ve al fin y al cabo, y algo que ha existido desde el primer ser vivo tenía que notarse hasta en el último detalle de nosotros, de nuestra compleja forma. Sin excepción.


Ahora bien, imagínate que eres alguien con poder, alguien influyente con una buen mente, no tiene porque ser inteligente, si no simplemente bien amueblada y con un ojo que se fija en los detalles. Tienes el don básico que es aprender, o así pensabas hasta que viste el mundo plagado de zombies. Tienen piel normal, pero por dentro son todo entrañas de un color no correspondido. No eres tonto como sabes y vas a sacar tajada del asunto. No todos los poderosos van a actuar igual, pero algunos idearon un plan para los sin vida y como bacterias eficaces la idea se plaga y expande rápidamente, por que al fin y al cabo tu ojo sabe ver y aprender de las buenas ideas.
Okey, estás solo ante el peligro y... ¡funciona! Puedes manipular el ganado muerto a tu antojo, aún encima estos comparten sus peculiares realidades entre sí ¡y te ignoran! Espera, si que te nombran pero... ¡Ey! Mira si eres poderoso que ni te salpica. Monstruo, que eres un monstruo en todos los sentidos.
Que feliz que eres ahora hombre influyente con tu ejercito de negados, cuantas cosas puedes hacer ahora que antes no podías. Y es lo que hay, tienes la cualidad y la has aprovechado, hay que ser tonto perdido para perder una oportunidad así, tanta gente que se deja llevar y no conducirla a tu beneficio.


Y ahora imaginemos que somos otra clase de persona poderosa, tienes influencia y el mismo ojo avizor que ordena tu mente bien amueblada. Respiras distinto aún así y miras de reojo aparentando desconfianza pero más bien es porque estás alerta constantemente buscando oportunidades. Alguien con estas cualidades tener a mano a los muertos vivientes es un regalo caído del cielo.
Los tienes a tu merced, son cosas que se mueven que hacen lo que les dicen con un par de chasquidos de distracción y unas palabras llenas de sabiduría barata. Lo mejor que eres consciente del baratismo de feria, pero están a tu merced que es lo que importa.
Es el momento en que chupan la polla, pero no tomarse esto como algo vulgar, por favor, recordemos que chupar pollas no es solo eso, ya que se puede hacer de manera consentida, con ganas, por obligación, por aburrimiento, curiosidad, estupidez, por engaño, por trabajo, artísticamente, por convicción, equivocación, duda, inconscientemente, por demostrar algo, por simple rutina o por querer hacer un previo a la reproducción.
De ti depende, ser con poder, como pueden llegar a una de estas conclusiones, todo por los caminos previos que se realicen en la manipulación de los muertos vivientes. Pero, ¿por qué no ir un poco más allá? Eres alguien listo y por lo tanto creativo, con imaginación bastante amplia, así que cortarles la cabeza por ver que ocurre quizá no esté tan mal. Ale, todo manchado de sangre, pero no importa, quedan muchísimos muertos vivientes más y te aseguro que no se van a extinguir así como así... ¿Qué porqué has hecho eso? ¿Y porqué no? Eres alguien consciente de tus acciones y no tiene porque suponer un problema. El problema en realidad lo tienen ellos, que vagan por que sí, que aunque sean quitados de en medio nada va a cambiar, así que no supone hacer ningún mal dentro de tu ética. Están ahí, quizás, por algo, y si no, pues al menos vamos a darles alguna utilidad, que da pena desperdiciarlos.



Que gran misterio, o no, suponen los muertos vivientes, que existen sin más produciendo con sus acciones y decisiones destinos la mayoría de veces poco productivos. Aún encima se quejan de que los manipulan, que lo más fuerte es porque se lo han dicho, que si no, ni se enteran.

4 comentarios:

Muy buena reflexión. Me encanta como lo has expresado. No hay nada más triste que estar muerto en vida.

El tono me salió así porque estaba caliente con un "muerto viviente". En serio, me frustra cuando veo que alguien no valora el milagro que supone vivir.

De paso, pues colé esa crítica, que últimamente se ven muchos manifestantes pero pocos pensantes.

ya quisieran algunos escritores ser así de entretenidos y didácticos a la vez

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