
De poder saber con certeza, al 100%, la respuesta a ciertas preguntas imposibles, todo cambiaría.
Por ejemplo, ¿Dios existe? En caso de obtener un sí irrevocable, la humanidad entera se tornaría creyente, lo que provocaría un cambio de costumbre global, todo gobierno se adaptaría a la religión, rutinas con nuevas esperanzas que igual siguen sin llegar en vida, enfrentamientos al interpretar cada uno cómo es Él y su intención, forzadas conductas de bondad por ganarse un hueco en el otro mundo... Suscitaría más preguntas, y una inquietud universal al, no ya sentirnos ínfimos flotando en el infinito, sino ante una deidad imposible de comprender,...