En el pasado muchos de los saberes de la humanidad se concentraban en aquella mítica biblioteca, por aquel entonces era el no va más de la cultura y el saber humano. Pobres de esos hombres, y sus de repente colapsadas mentes, si pudieran estar ahora y ver lo pequeña que se queda esa magnificencia ante algo tan "sencillo" y al alcance de la mano como lo es esa magia sin forma física que tenemos diariamente: Internet.
Hoy en día todos los secretos han sido contados (bueno, casi todos) y cada vez nos cuesta más sorprendernos por algo que de bien jóvenes, seguro que os pasaba, nos fascinaba por muy tonto que fuera. Parte de ese encanto se debía al esfuerzo y la espera de conseguirlo o verlo; poco a poco eso ha muerto, me temo.Ahora es posible acceder a esta biblioteca...