jueves, 30 de agosto de 2012

Baile de Máscaras


Internet es el baile de máscaras absoluto, la fiesta siempre soñada del adinerado sin miras. En la vida cotidiana, lejos de monitores brillantes, portamos con orgullo o no (y consciente o inconscientemente) máscaras, cada una especial para la ocasión o persona. Llega el punto en que todo se mezcla, confundiéndonos a veces de mascara con su consiguiente error o incluso al terrible punto de ya no saber cual en nuestra verdadera cara. Muchos desordenes psicológicos pueden ser por esto, o en gran parte, comprendiendo así que la principal culpa siempre ha sido de nosotros.
En Internet es eso mismo, otro lugar donde enmascararnos pero con distintas reglas. Aquí la máscara no tiene porque ser tan compleja, nadie te ve (por ahora), nadie te mira a los ojos y te intimida, por una vez en tu vida... puedes ser tú mismo, y sin miedos. Esto desemboca en toda la locura y discusión a la que todos nos hemos enfrentado, para colmo mucha veces sin sentido, en algún lugar oscuro y recóndito de la red de redes.


Un principio básico de esto son los videojuegos donde puedes crear un personaje, una total libertad de demostrar nuestra creatividad dentro de lo que limite cada juego. Aunque curiosamente, aún siendo mini-dioses en esos momentos, la mayoría de mortales optamos por unas recreaciones de nosotros, puro ego inocente pero que nos ensalza en un camino y aventura que puede que acabemos creyendo.
La cosa sigue con foros, blogs y páginas en general, donde el comentar y que alguien te pueda contestar directamente (e incluso a menudo exclusivamente) es algo impensable en nuestras infancias y adolescencias, donde nadie nos tomaba en serio y nuestras palabras volaban muchas veces a encontrarse con el viento. Quizás las nuevas generaciones no lo vean así, lo verán como lo que es y lo usaran para lo que sirve, pero aún así me temo que el ego citado sigue rondando, todo por afán de comentarios y aprobaciones.

E aquí que hay un problema, conseguir aprobación en Internet es demasiado fácil, el idealismo está a la hora del día y hay chips que confunden su programación ensalzando datos no tan vitales. El auge de la persona en donde si hay inseguridad, algo lógico en la sociedad que vivimos, acabará por crear un falso mundo con las manos de su ego. Todos queremos ser dueños del mundo, pero no por codicia, si no por ordenarlo un poco y que encaje con nuestra ajetreada vida, esa búsqueda de perfección suprema que está perdida cuando al fin comprendes que hay millones de seres más como tú, y que cada uno merece su justicia y que no todas las piezas de cada uno van a encajar en el único molde que supone nuestro mundo.
Así que optamos por crear, pero esta vez más allá de personajes ficticios donde las bases te las dan hechas y es terminar la torre, ahora es un mundo desde cero a partir de aprobaciones y de acciones bien hechas, aunque sean ínfimas. Creamos el verdadero avatar de lo soñado en pos de forjar la máscara definitiva, una que engañe a todo sentido posible, incluyendo a los demás, a seres cercanos y principalmente a nosotros mismos. Ironía para un lugar donde no suelen verse las caras.


Desde la seguridad de nuestra cueva surgen mil ideas, porque cuando nos sentimos seguros es cuando la creatividad surge mejor, actúa en consecuencia sabiendo que no hay nadie alrededor para impedirlo. Vamos de una cueva a otra y dentro de ese mundo, donde todo es un juego pero con reglas muy reales, vamos viajando a la velocidad de la luz para dar a conocer nuestra apariencia, nuestro ser definitivo que aún así no miente a pesar de usar mentiras, es nuestra verdadera esencia, es lo que realmente queremos ser y todo gracias a que no existe el miedo, el único censor del ser. Pero todo tiene un lado malo, y peligroso si no se tiene cuidado, y es que aquí el ego en su verdadera forma si es dañado se ve afectado de una de las formas más terribles que se puedan imaginar, logrando así en consecuencia las respuestas más sinceras y directas por no existir ese censor citado, que por fuera lo controla siempre todo para que no rebasemos la raya en pos de nuestro bien.
Internet es un fiel reflejo de la realidad, al igual que nos dañamos y nos volvemos más fuertes en contra-ello, pues sucede igual en lo virtual, pero con otros sistemas y siempre a partir de las reglas que surgieron por unanimidad no hablada.


Un planeta donde se demuestra esto y desarrolla los egos más poderosos es, sin duda, Twitter. Aquí se juega una estrategia muy efectiva, decir mucho con poco, por lo que solo los que vengan más fuertes de serie pueden sobrevivir semanas en este lugar, alcanzando la perfección de la máscara soñada. Pero la real estrategia de este lugar, un término excelentemente pensado es el de la palabra “Seguidor”, comprándose al ego en menos de un segundo, bravo.
La imaginación se activa, nuestra inseguridad tan segura en estos lares comienza a darse cuenta de todas las posibilidades y reinados por conquistar, todo lo que tiene y puede decir y la de gente que lo va a escuchar, comienza una batalla sin mal por instaurar a un rey invisible con la mejor personalidad posible.
Este campo de entrenamiento es tan efectivo que incluso las almas más débiles y tímidas van subiendo los escalones por su propia cuenta si saben ser persistentes. Pero no digo ya si alguien en la altura le echa un cable o cuerda para que trepe, facilitando caminos y todo por puro altruismo. Parece un fiel reflejo de lo que insiste en remarcar las filosofías más básicas de persistencias y ayudas al prójimo que tanto bien desean, por fin cumplidas de una forma visible.
Se busca la utopía perfecta fuera, pero ya se halla y existe dentro, en este reflejo del verdadero ego como lo es el pájaro azul u otras tantas redes sociales hermanas. Esa ciudad perfecta donde todos comparten sin pedir nada a cambio, un lugar donde expresarse y aprender, un lugar donde forjarse a si mismo y desarrollar la creatividad por una vez para evolucionar como personas.

Aparte del término Seguidor, surge otro punto fuerte que evidencia que esto es una guerra sin bajas por parte de egos: el término “Hashtag”, siendo claramente ideado por la misma mente de genialidades padre del anterior término. Una palabra que puede dominar y conseguir un redil en tiempo record, la verdadera arma que puede ser desde poco efectiva a una de destrucción masiva, todo si se sabe utilizar. El Hashtag es pura expresión de lo que verdaderamente pensamos o sentimos. Mientras que en el corto texto decimos sin miedo que pensamos de serie, el Hashtag desvela pensamientos más profundos y cortos, palabras directas de lo que buscamos y de nuestras verdaderas intenciones. Es cuando al mostrar esa verdadera naturaleza que otros entes iguales deciden adorarte para que ganes poder y sigas existiendo, todo por pura base de intentar aprender, aparentar, o lograr algo contigo. Quien sabe si en la vida real al mostrar esta verdadera naturaleza no es igual de efectiva...

Aunque todo tiene un lado malo, como siempre, y es en ese forjar de egos donde se va creando la falsa adoración por inercia, la aprobación automática y el idealizar a entidades que en realidad son personas reales, pero que poco a poco olvidamos ese detalle y lo consideramos algo no real si no se tiene cuidado, algo que nos habla desde dentro de nuestro ego que va creciendo y creciendo de una manera nada mala, al menos dentro de la utopía. Si se lleva ya al exterior...
Hay también un surgir de falsa modestia, pero bastante natural sin embargo, donde empatizamos con el alrededor y donde al parecer se es correcto en todo. No se puede caer mal a nadie, así se asume, surgiendo al final un teatro más elaborado y con mejores actores que el que hemos montado en la vida real.


Poco a poco el exterior se convertirá en un lugar donde será difícil tratar a la gente en persona, porque todos estaremos tan acostumbrados a querernos como hermanos dentro del otro mundo que querremos que siempre sea así, huyendo de fastidiar ese buen sentido al enfrentarnos a la realidad, donde la inseguridad en pura esencia aún no se ha mudado porque no sabe ir a ese lugar de fantasía y perfección.
Si huíamos de la religión, demasiado tarde, en estos lugares hay miles de miles de dioses con seguidores normalmente fieles, de los cuales también tienen cabida los que se alejan por que han perdido la fe y marchan en busca de otros caminos y respuestas. Quizás vuelvan algún día, cuando el dios se haya corregido y sus dogmas se adapten más a sus necesidades. Y si nos paramos a pensar, ya no hay mortales, solo entidades de poder que se hacen notar con facilidad, todo porque alguien arcano nos dejó las herramientas ahí. Muchos llegaron y ya estaba todo, y ni siquiera se preguntan. Otros investigan y encuentran respuestas, quizás se dediquen a crear más mundos para que las divinidades puedan habitar.



En resumen, todo es un baile de máscaras, cada vez menos real en lo cotidiano pero demasiado palpable en Internet. Sencillamente la fiesta ha aumentado de presupuesto y de anfitrión para que ahora todos los invitados se sientan más a gusto y cumpliendo sus necesidades. Lo de bailar con solo una pareja ya no se lleva, ahora se lleva bailar con todas y girar todos a la vez al unísono mientras olvidamos los miedos y encontramos por fin la felicidad desde una seguridad real.
Quizás sea la evolución lógica del ser humano, desarrollar el ego hasta extremos inimaginables, sin hacer daño y en pro de creatividad personal. Puede que esos miedos infundidos sean ilógicos al ir en realidad por el buen camino de convertirnos en la sociedad perfecta, una única célula donde todos nos relacionamos sin problemas, un baile de máscaras caótico en perfecto orden.

domingo, 26 de agosto de 2012

Ajeno



Cuando se es ajeno a la realidad hay varios caminos por surcar, escoger lo que se nos propone o cambiar por experimentar. La realidad es tal cual, inamovible, ¿te puedes creer entonces qué es de lo más mutable que existe? Contradicciones, acostúmbrate a ese palabra y tendrás más posibilidades de sobrevivir.


Acuéstate en el sillón o sofá favorito, toca su textura, siéntela, de eso está hecha la realidad. Pero, cada uno percibe las cosas de una manera, se supone, ahí queda el asunto porque nadie se pone de acuerdo. Solo sé que se puede tocar, sentir, analizar, apuntar en una libreta y aumentar el montón de datos ya existentes de lo supuestamente existido. Que ganas de acumular, ya sea físicamente o hipotéticamente, que ganas...
Pero si la cosa solo quedase ahí... aparte de lo físico, de la realidad que ya estaba ahí antes de nosotros, está lo metafórico, ¿cómo? ¿Añadir más cosas al montón? Que ganas por favor... ¿y cómo se come eso? Pues de manera literal seguro que no, pero si figuradamente escarbando en la mente, es más fácil de lo que parece.
Coge un objeto favorito y dale un beso, tal cual, ¿qué se siente? Aparte de tonto perdido pues le estás dando un valor a esa cosa, un sentido que de otra forma no podría tener. ¿Qué estamos locos? Pues al parecer no, porque cosas así las hacemos todos y todos los días.


Otro punto a tratar es exagerar lo imposible, bueno, mejor dicho, lograr lo que no se puede. Intenta besar el sol, ¿a qué no puedes? Pero si te pones desde un angulo concreto pues... ale, conseguido, ¿qué es hacer trampas? ¿Quien ha dicho que la vida y realidad tengan reglas? También te digo que te lo puedes imaginar, o dibujar, o escribir o... cuanta cosa, tantas, que al final olvidamos como es vivir.
Es tan correcto decir que somos ajenos a lo que vivimos como que no, somos dos caras que viven lo mismo, sienten por igual pero sacan conclusiones diferentes. ¿Qué es la realidad entonces? Algo que seguro que está ahí porque lo pisamos pero algo que... es inestable, muta a nuestro antojo.


Cuan necesaria es una asignatura en el colegio sobre la vida, un "Como vivir y comprender la vida", cuan necesaria es. Aunque me paro a pensarlo mejor y creo que no sacaríamos nada en claro, sería una asignatura inútil donde aprenderías de todo, única en su especie, o no. ¿Es acaso la especie humana una manía en sí? Manía por querer perfeccionarlo todo, catalogar, desear, buscar, preguntar, responder, huir, abrazar, convertir... somos manías con patas, y ya no sé ni lo que digo.


Al final optamos por lo sencillo como diría esa teoría. Al final optamos por sentarnos en el sofá boca abajo y dejarnos llevar, por el más absoluto de los movimientos quietos mientras dejamos que la vida siga haciendo su papel, mientras la mente sigue disfrazando la realidad para nuestra comodidad.
Se asoma el sol, tan puntilloso como siempre, él si que no tiene problemas de hacer su trabajo, y ni siquiera le pagan... hasta bocabajo mola verlo. De frente, de lado... que perfección. Un segundo después ya no es lo mismo... ... ... ...se podría ir un rato al cuerno la vida, ¿no?

viernes, 3 de agosto de 2012

Del porqué ya no hay revoluciones



Hace poco leí de la música actual un dato que no hace falta recalcar para darse uno cuenta: últimamente hay poca variedad musical. Y no nos referimos a estilos, si no más bien a variedad compositiva como pueden ser ritmos y armonías. La fórmula sencilla pero efectiva se ha implementado tanto que ahora ya no hay quien nos saque de ahí.


Al mundo le hace falta una revolución, y no hace falta que lo diga yo ni nadie para que más de uno lo piense. Y aquí es donde quiero incluir a la música, porque siempre he pensado que la música que está moda, así como la que escucha cada uno sea similar o no, representa muy bien la personalidad, tanto del individuo como de una sociedad o cultura. Varios psicólogos te podrán decir que se puede saber mucho de una persona a partir de lo que escucha, por lo tanto, la música que más se oye en general es una viva representación de nuestra sociedad actual.
Aquí es donde veo una necesidad de revolución musical, porque a partir de un suceso así pueden cambiar muchas mentes y empezar a expandirse y aplicarse a todo tipo de ámbitos. Ejemplos ya se han visto en el pasado, donde músicos de renombre como Hendrix o Lennon movían masas a partir de su mensaje musical, tan disfrutable por fuera pero crudo y realista por dentro. Los paranoicos dirán que por eso fueron asesinados (del primero nunca quedará claro), para que los políticos y líderes pudieran quitarse de en medio gente que les hacía sombra. Este punto es interesante a reflexionar, ya que conozco más músicos convincentes que políticos. Si uno es de estos dicharacheros, ¿no es para temer o sentirse presionado ante una competencia que convence a todo tipo de ideologías? Una vez más, la música demuestra que es universal.


Para que haya una revolución hacen falta muchos elementos, tanto casuales como a propósito, algo como ya pasó con The Beatles o con los Sex Pistols. Los primeros fueron una revolución musicalmente hablando y el primer fenómeno exagerado de fans histéricas. Luego se les fue la pinza y tuvieron el mejor momento que un músico podría soñar, complaciendo tanto a exigentes como a sencillos. Fue corto pero intenso, y que se vuelva a repetir algo así es casi impensable. El segundo caso fue similar y más corto aún, y es el que más nos hace falta actualmente, un grupo de gente que más que demostrar lo bien que componen o tocan, te sueltan un mensaje en la sesera y te dejan loco, replanteandote muchas cosas. Este potencial es realmente efectivo, no es de extrañar que varios tipos serios lo vieran como peligroso y actuaran en consecuencia, comenzando con su arma más básica: desprestigiar a partir de la prensa. Pero esta historia ya ha sido contada en muchos lados.
Ahora imaginaos algo así en nuestra sociedad actual, que de repente cuatro parados muy enfadados montaran unos Pistols y se pusieran a parir al gobierno de una forma nunca antes vista, y con tanta garra y expresividad en su música que te dieran ganas de ir a la Moncloa a pegarle fuego. Esa es la fuerza de la música de la que hablo, pero me temo que ha sido tan sedado y parodiado el método que ya nadie se tomaría en serio sus derechos. Esa es una de las tácticas, convertir algo en moda para rebajarlo. Luego de eso, pues vamos ofreciendo al pueblo métodos donde poder desahogarse, Internet, por ejemplo, lugar donde puedes expresarte todo lo que quieras y relajar tu ira, así se aseguran que no la descargues contra los culpables. Es que aún encima ni se esconden, están seguros de sí mismos y todo gracias al escudo de placebos que se han montado para nosotros, donde podemos pegar puñetazos y cabezazos sin que ellos se vean siquiera rasguñados.

El caso Beatles es igual o más difícil. Para que ocurra una nueva revolución de sonido y nueva variedad musical, así como la aparición de un poeta del pueblo, no general, si no mundial, sería unos puntos casi imposibles actualmente. Primero porque las discográficas se preocupan de no vender música demasiado protestante, y si lo permiten, es más de lo mismo donde la gente ya ni se inmuta, solo aquellos que acaben de descubrir las críticas. Y luego, porque censuran, si ven que algo no les conviene o no es adecuado según su prisma, pues ale, a recortar que si no “eso no vende” (cuan seguros de sí mismos están siempre al opinar esto). El artista, claro está, le toca tragar, ya sea por necedad, ganas de fama y decepción o por necesidad de ganarse el pan. Aún así veo cierta esperanza, todo gracias a la auto-promoción y venta propia que poco a poco tantos artistas están tomando, hasta que, claro está, las empresas que les ayudan se vean obligadas a controlar y censurar el contenido de estos independientes.
Mirad si es difícil el tema de que surja otra revolución musical que sería como que, de repente, Justin Bieber (ejemplo por ser de lo más vendido y de repercusión en seguidores similar a los de Liverpool) se dejara de repente de hacer conciertos y le diera por hacer música experimental, inventara nuevo género ¡y se le diera de maravilla! Suena fantasioso, pero ya sucedió una vez.

Precisamente por eso que ya sucedió por lo que, quien rayos quiera estar detrás de todo esto, puso medidas contra ello, convirtiendo a una de las fuerzas más poderosas que tenemos y la durmió en un sueño de Singles, remixes y censuras hasta tal punto que hoy en día ya no nos planteamos siquiera que alternativas hay a la hora de crear música, de experimentar o de investigar. Algo irónico teniendo Internet, donde todo tiene cabida y descubrir está al alcance de la mano. Pero hay otra medida preventiva ahí, como el día a día que nos ha vuelto tan cómodos y rutinarios, que ya no tenemos programado el cambiar de ruta con facilidad, así seguro que no nos salimos del carril y nos vamos por sendas “peligrosas y equivocadas” donde puede expresarse nuestra ira contenida. Al final dicha ira la paga quien menos se lo merece: nosotros mismos.


Esta rutina está bien representada en la música actual, tan lineal hasta tal punto que cuesta diferenciar alguna que otra canción. Es lo que tiene cuando centras todo en hablar siempre de los mismos temas (el amor mueve al mundo, pero no de la manera que lo plantean los ídolos de turno) o se oye más el ritmo que la fuerza de la música y su mensaje. Si tienes a todos entretenidos bailando, de seguro que sus protestas relegadas al olvido de algún rincón de la memoria de una conversación o de un blog o tweet de este océano, no toman esa fuerza tan temida, esa necesidad de revolución.

miércoles, 27 de junio de 2012

Imagínate un año...

...en donde en algunos lugares del mundo ocurren varias sucesos, como el comienzo de una guerra civil, el levantamiento de un movimiento nacionalista, la creación de un importante laboratorio, el comienzo de una guerra entre dos importantes países, un incendio que mata a cientos de personas y causa millones en perdidas, la manifestación de mujeres pidiendo derechos que es respondida con violencia, importantes inundaciones, Estados Unidos ganando el derecho a tierras y manteniendo lejos a Europa de sus asuntos, un importante avance tecnológico, incidentes en contra y en pro del racismo, África con guerrillas, hay acuerdos y más acuerdos a la vez que tratados de paz entre países, un incidente con un barco resultando en más de mil muertos, el fin de esa misma guerra civil, grandes países que mandan sobre pequeños, la construcción de grandes y exagerados metros, el escribir de grandes libros, se conceden premios nobel, el estreno de una obra maestra del teatro que resulta ser un fracaso, el fallecimiento de soberanos...


Todo eso en un mismo año, un mismo lugar como lo es el globo tearraqueo. ¿Son demasiados sucesos? ¿Sería un año movido y completo? ¿Es posible un año así hoy en día? ¿Y si te dijera qué este año ya ocurrió...?


http://es.wikipedia.org/wiki/1904


Antes de evaluar el pasado deberíamos ver el presente, analizarlo mejor y darnos cuenta que casi siempre estan sucediendo sucesos históricos, donde muchos de los que creemos actuales ya existen desde hace tiempo. Esa cantidad de problemas, catastrofes, evoluciones y destinos siempre han estado presentes, nuestros años no tienen nada de especial, simplemente siguen el camino lógico que ya fue marcado.


Así que os digo que viváis el día a día y lo apreciéis y disfrutéis al máximo, por que al fin y al cabo se está haciendo historia constantemente:


jueves, 21 de junio de 2012

Para los nacidos entre 00-20


Somos la ostia, unos supervivientes:

El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una generación, la mía, la de todos aquellos que nacimos en los 2000 (año arriba, año abajo), los que no currábamos pero al menos estudiábamos algo que nuestros padres ni podían soñar, la que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 200 o 300 veces más, los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 80 años, eso, si no se lo dejamos de herencia nuestros hijos.

Nosotros no estuvimos en la manis del 15M (pero si de las del 30F), ni cuando la bolsa cayó en picado. Nuestra memoria histórica comienza cuando España ganó el único mundial de su historia.

Aunque no nacimos en una democracia "entre comillas", siempre hemos tenido una conciencia democrática y que la reposición de la serie Cuéntame nos parece que es una mierda y que hace apología al ya ignorado monarquismo. Por no vivir activamente las manis del 15M se nos dice que no tenemos ideales, y sabemos de política más que nuestros padres, que no es difícil, y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar a la última versión del WoW y del Minecraft, del Diablo IV, Counter-Strike 3.0, Starcraft II, o el Street Fighter V, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos de realidad virtual, hemos ido a cines 4D o visto dibujos animados en 3D.

Los Reyes Magos, Santa Claus y la Bruja Befana no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo y más, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice. Se nos ha etiquetado de generación Ni-Ni y tuvimos que tragarnos bodrios como Shrek, Cisne Negro o la segunda de Prometheus, o series como Como Conocí a Vuestra Madre o High (te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco).

Lloramos con la muerte de Phil Couson, con el final de Los Simpsons, con las putadas de Phineas y Ferb a su hermana; nuestra primera canción del verano fue "Au Si te Pego"

Somos una generación que hemos visto a Messi hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Barça era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al tenis como al segundo de los deportes (es lo que tiene no mover tantos millones de euros).
Hemos vestido vaqueros ajustados que no dejaban a la imaginación, que medio enseñaban el tatuaje de la rabadilla, ellas faldas-cinturón y hemos ido con el pecho al aire por donde hemos querido; nuestra primera camiseta tenía un feat.Pitbull bien grande y nuestras primeras zapatillas de marca con luces las tuvimos pasados los 2 años. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era Halloween y no el día de Todos los Santos, cuando todavía se podía repetir curso más de cuatro veces, los últimos en hacer la E.S.O. y Bachillerato, los pioneros de la H.O.S.T.A. Somos los primeros en echar más de 100 curriculums hasta en las ETT y de los que no les cuesta ni un duro echarnos del curro.

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Bin Laden, el rescate alemán a España y a Aznar colarle un boli a una periodista; los de nuestra generación fueron a la guerra (Siria, Francia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron.

Aprendimos a piratear películas, jugamos con la tres sesenta, empezamos a adorar a Steve Jobs el día que murió, vimos las primeras BlackBerry anunciadas y creímos que Internet sería anonymous.

Somos la generación de Finn, Jake y la buenorra de Marceline, de Ángel Martín y su infame Se Lo Que Hicisteis, de los aún activos Salvame y Saber y Ganar.
Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de Justin Bieber y de Lady Gaga.

Los que crecieron escuchando a Black Eye Peas y a ese grupete de imitadores que les salió. Los que lloraron con la prematura muerte de Dani Martín y la separación de Mägo de Oz.

De los que usaron memes clásicos como “Forever Alone”, “Me Gusta” o “To the Lost to the River”.
De los primeros y últimos en usar los efímeros DVD y Blu-Ray así como los últimos teclados a la hora de escribir.
Los que nos emocionamos con el Gran Hermano de Guadalix de la Sierra o nos pusimos el “Soy Cani” a todas horas por Youtube, hasta el límite de buscar al típico amigo que entendía de ordenadores solo para que nos lo grabara para el coche.
Nos emocionamos con Batman, Toy Story 4 o Django Desencadenado (la peli con la que descubrimos a Tarantino).

Comíamos todos los findes en el McDonalds y en el chino de la esquina, cuando no, estábamos haciendo novillos en el Starbucks.

Somos la generación del Facebook y su eterno cotilleo, Tuenti, Twitter, de programas como Buenafuente, José Mota (que siempre anduvo en solitario), CSI Chicago, Juego de Tronos...

La generación del gol errado de Ramos, de Hugo Chavez cuando tuvo que callar, de Joaquín Reyes y sus chanantes y como nadie entendía el obvio humor manchego, de la dedicatoria de The Boss a Nacho, de los hermanos Gasol y de John Cena, de los que sabemos que Batista sigue siendo mejor que El Enterrador.

El Seat Ibiza o el 206 eran los utilitario normales, el Focus un coche familiar y el Audi A4 de lujo solo para jefes y sus hijos. Nuestro grito de guerra fue "Dale, don, dale", "Me gusta la gasolina" y descubrimos a las mujeres con la programación de mañana.

La generación que se cansó de la de ver las repeticiones de Los Simpsons.

La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial.

La última generación del calimotxo y los porros antes de las drogas sintéticas, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido.

Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre los 2.000 y 2.020 ¡¡¡La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en motos sin casco de seguridad y trucadas para dejarnos sordos. Hacíamos viajes en avión hasta Amsterdam y aún no tenemos ni idea de que monumentos hay por allí para ver. Somos la generación del Café a casi 2€.

Pasábamos horas construyendo nuestros Sims y creándonos a nosotros mismos con disimulo mientras soñábamos con que vivíamos una vida así.

Nos conectábamos a Internet por la mañana, jugábamos todo el día, y solo desconectábamos cuando ya veíamos asomar el sol por la ventana entreabierta. Nadie podía localizarnos, pero si mantenerse al día gracias a Facebook. A nadie le ha faltado el móvil, hasta las abuelas, que llaman cada dos por tres por cualquier preocupación. No sabemos lo que es romperse un hueso pero si la atrofia de manos y espalda por estar aquí todo el día. No sabemos ya lo que es la dignidad de tanto que nos han machado en los pocos trabajos que hemos tenido, sin contar lo que se ha reído el gobierno en nuestra cara.
Hemos sabido ser pacientes con las listas de espera para el hospital, hemos conocido gente que olía muy mal pero muy majos en los festivales-beneficos-excusa de todas partes del país.

Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo, una denuncia y se quitaba la tontería, inclusive profesores. Íbamos a clase con el E-Book con todos los libros descargados y comprados para que te lo rompiera o robara el típico chulo de clase. Luego no querían los profesores que los pirateáramos.

Comíamos dulces y bebíamos refrescos, y ya no nos quitaba la obesidad ni su tía, pero bien orgullosos que estamos. Si acaso alguno era delgado y punto. Estábamos siempre bajo techo, corriendo y jugando mientras se descargaba el nuevo DLC. Compartimos botellas de refrescos y novias y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos las ladillas en el cole, cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos “la cabeza” con
vinagre caliente.

Tuvimos y tenemos Playstations, Wiis, juegos Flash, 999 canales de televisión, sonido surround 19.1, Smartphones, ordenadores de decenas de núcleos e Internet hasta en el lavabo, y nos lo pasamos de lo lindo.
Nosotros si tuvimos amigos, algunos hasta más de 1.000 por Facebook. Quedábamos con ellos y chateabamos, y los más cercanos para el Whatsapp para decir frikeces sin valor, pero divertidas, a todas horas. O ni siquiera quedábamos, ya nos veíamos en las redes sociales o en los Pubs al cumplir los doce.

Íbamos y vamos en coche hasta para comprar el pan. Antes iban andando o en bici a todos lados ¡Imagínense! ¡Solos, allá fuera, en el mundo cruel! ¡Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguian?

Hicimos juegos con hacks, Macromedia y páginas con falsas promesas, y comimos pipas y, aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni tuvieron que operarnos para sacarlas, es más, nos reíamos en la cara de nuestros padres por decirnos esas gilipolleces.

Bebíamos agua directamente del grifo, de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, ¡donde chupaban los perros! Luego íbamos a cazarlos junto a los gatos para ver si no subían las fotos al Facebook en el mismo instante. Todo antes de ser mayores de edad y sin adultos, ¡¡DIOS MÍO!!

En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos en red. Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y aprobaban curso. ¡Que horror, hasta se ponían con los exámenes extra! Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo y el chocho, también jugando a beso, verdad y atrevimiento versión on-line.

Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso discutíamos y nos poníamos en su sitio cuando se hablaban de esas leyes que nos protegían de críos, ¡cómo se echan de menos!

Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello. ¿Tú eres uno de ellos? ¡Enhorabuena!



Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, antes de que todos estos niñatos que hay ahora que se creen algo y no tienen respeto ni educación a nadie destrocen el mundo en el que vivimos.

¡Un saludo a todos! ¡Cuidaos y que os vaya bien!




P.D.: Ahora en serio, el texto original aquí. Yo nací en los 80 y no me emociono ni con ese texto ni con la canción del Reno Renardo, todo lo contrario, me da hasta cierta rabia. El factor nostalgia es estúpido en bastantes puntos, y si echas de menos tu infancia no era porque se vivía mejor o habían otras cosas, es sencillamente porque de niños no tenemos las mismas responsabilidades. Así que este texto lo puede escribir la generación que sea y va a acabar igual poniendo a parir a la generación actual y posteriores, y todo por esa sensación que digo.


¡Un saludo!

martes, 12 de junio de 2012

Los estilos de música que llegaron a interpretar The Beatles

 The Beatles no necesitan presentación, son quien son y serán, y a pesar de durar solo 10 años como banda supieron explorar y practicar la música como pocos han logrado.

Tras una búsqueda por singles y discos en general de ellos, he elaborado una lista donde podemos hallar los alrededor de 40 estilos musicales que llegaron a interpretar. Desde el Rock más clásicos, pasando por música hindú, desde esos primeros acordes psicodélicos hasta llegar a un base para el Hard Rock y el Heavy, sin olvidarnos del Folk más sincero:

La lista en cuestión


Todo esto y más fueron los de Liverpool, cuatro grandes que comprendieron la esencia de lo que significa hacer música y que aún hoy en día siguen vigentes.

martes, 5 de junio de 2012

(Lista para conocer música) Una canción de absolutamente cada género o sub-género musical posible



Lista para conocer música

En este enlace de justo aquí arriba tenéis una buena lista para conocer todo género y sub-género musical posible. Los estilos están ordenados por orden alfabético, incluyéndose un single y enlace para su escucha.

Se abarcan más de mil estilos y la cosa va subiendo, logrando así una buena lista donde he descubierto bastantes canciones de calidad y músicas que jamás pensé que existirían. Así que ahí que lo dejo, para compartirlo con todos y disfrutarla juntos.

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